Todo lo que debes saber de la lipólisis láser

Todo lo que debes saber de la lipólisis láser

La liposucción es la técnica de cirugía plástica diseñada para la corrección del contorno corporal a través de la succión o aspiración de volúmenes de grasa. La lipoescultura además, permite que dichos volúmenes sean reinyectados con el fin de moldear a gusto el contorno corporal.

¿Qué quiere decir “lipólisis”?

Lipo es el prefijo de “lípido” o grasa y lisis es el sufijo de “rompimiento”, así la palabra lipólisis significa “rompimiento de grasa”, una manera sencilla de decir que las células adiposas se rompen para poder ser extraídas.

¿En qué se diferencia la liposucción de la lipólisis láser?

Las técnicas se han modificado y evolucionado con el fin de disminuir los riesgos de la cirugía, el tipo y cantidad de anestesia, el tiempo de incapacidad y convalecencia, las complicaciones post operatorias, los hematomas o moretones, el dolor y mejorar la readaptación de la piel.

Liposucción tradicional: con un altísimo riesgo de daño a tejidos y sangrado, el instrumento “celusuccionante” constaba de una cánula con una cuchilla oscilante en su interior unido a una bomba de vacío. Las cánulas cada vez fueron más pequeñas pero el procedimiento seguía siendo mecánico.

Liposucción húmeda: similar a la anterior, difiere en la inyección inicial de una sustancia que consta de una solución salina que favorece el proceso de extracción de la grasa, lidocaína que es usada como anestésico y epinefrina para contraer los vasos sanguíneos,  limitar el sangrado y reducir los moretones. Dependiendo de la cantidad de líquido inyectado se habla de liposucción húmeda o súper húmeda.

Liposucción tumescente: al igual que la húmeda, se inyecta la solución salina pero en cantidades mucho mayores. Se descubrió que a través de ésta técnica era posible realizar todo un procedimiento con muy poca cantidad de anestesia. El gran volumen de líquido inyectado permite que las sustancias diluidas lleguen a más partes del cuerpo, permitiendo extraer una gran cantidad de adiposidad de manera más segura, disminuyendo significativamente la inflamación con respecto a las anteriores técnicas, por ello se usa actualmente.

Liposucción por láser o lipólisis: es la técnica más novedosa que permite aprovechar los principios de la física para romper los adipocitos (células de grasa) antes de la extracción. El láser permite la coagulación de los vasos sanguíneos impidiendo la pérdida innecesaria de sangre, además estimula la reorganización de las fibras de colágeno, eso soluciona el problema de la readaptación de la piel del paciente.

¿Cómo es el procedimiento de lipólisis láser?

El cirujano inyectará la solución tumescente en repetidas ocasiones hasta completar toda el área a tratar, esto tarda sólo algunos minutos. Ésta solución contiene las sustancias anestésicas y vasoconstrictoras mencionadas anteriormente. Las células de grasa (adipocitos) son esféricas; cuando quedan rodeadas de agua (la solución salina) se hinchan y su pared externa se adelgaza, al igual que un globo que se infla demasiado al punto de casi reventarse.

Primer paso

Luego se ajusta y aplica el láser. El calor generado hace que los adipocitos de expandan aún más hasta romperse, al tiempo que coagula pequeños vasos y fibras de colágeno.

Láser

La extracción se realiza a través de una cánula generalmente de 2 mm. Debido a que la grasa ha sido licuada el proceso no daña tejidos evitando hematomas e inflamaciones, pues cada movimiento con ésta técnica es 6 veces menos agresivo que en la liposucción tradicional. Gracias al láser el sangrado es mínimo. Se extrae la cantidad necesaria y se procede a evaluar la corrección de forma y volumen hasta alcanzar el objetivo deseado.

Extracción

Mientras tanto el colágeno se ha vuelto una sustancia gelatinosa, por ello puede ocupar el espacio dejado por la grasa, lo cual sucede durante la convalecencia. En la piel esto se refleja en una espectacular readaptación, se produce nuevo colágeno y elastina, acabando así con el problema de “pieles colgantes”

Ajuste

Debido a que la anestesia local dura hasta 3 horas después del procedimiento, el paciente termina sin vómitos, mareos ni malestar general, puede irse a su casa una hora después.

¿Al cuánto tiempo veo los resultados finales?

En la semana siguiente los edemas comienzan a disminuir y no se presentan hematomas, al mes ya se aprecian los resultados en el contorno corporal y a los 3 meses la readaptación de la piel, que continúa mejorando hasta un año después.

El procedimiento satisface más del 80% de las expectativas de los pacientes y más del 90% recomendaría este tratamiento a familiares y amigos.